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TRAUMA: DISOCIACIÓN, DOLOR Y BLOQUEO
16 Dic 2016

TRAUMA: DISOCIACIÓN, DOLOR Y BLOQUEO

Trauma proviene de un concepto griego que significa “herida”. Se trata de una lesión física generada por un agente externo o de un golpe emocional que genera un perjuicio persistente en el inconsciente.

Trauma: disociación, dolor y bloqueo

Por Salomé Cejas


Cada vez que una persona vive un hecho inesperado, en soledad, sin solución, ni expresión, para poder sobrevivir y adaptarse al medio, este es encapsulado y aislado de nuestra consciencia. En terapia, esto se conoce como disociación.

Teniendo en cuenta este concepto, podemos concluir que todos tenemos traumas, algunos pequeños y otros grandes, que sobre todo nos remiten a nuestra vida intrauterina o primeros años hasta la adolescencia. Luego, a partir de una cierta edad, que puede situarse a los 12 años aproximadamente, todo es repetición de lo vivido con anterioridad. Dicha disociación se logra a través del establecimiento de mecanismos de defensas, que les han permitido continuar y que pueden consistir en mantener en el presente patrones de repetición y defensa psicológica que fueron necesarios en el pasado y que a la vez impiden el contacto, tanto interno como externo.

Así, las necesidades, emociones y recuerdos, vinculados al hecho traumático, son guardados, de manera que se pierde el contacto con ellos.

Esto se inicia porque luego de la vivencia del trauma, la persona no ha contado con la suficiente protección, empatía y validación de las emociones y necesidades resultantes. Si esto hubiera sucedido, la experiencia se hubiera integrado a la consciencia y no hubiera sido necesaria la aparición de los mencionados mecanismos de defensas para disociarse.

Suele ocurrir que transcurrido un tiempo, que puede ser muy prolongado, se vive una situación de similar tonalidad que el trauma o donde alguno de los aspectos del hecho en cuestión se vuelvan a presentar. Es aquí donde pueden aparecer recuerdos incompletos y una sensación de estar nuevamente en peligro.

La disociación es un proceso defensivo complejo que mantiene la estabilidad física y mental. Durante una experiencia traumática, la disociación permite a una persona separarse cognitiva y emocionalmente de la experiencia, adaptarse físicamente y ajustarse conductualmente a las exigencias exteriores. Sin sintonía, validación y transacciones empáticas de una persona significativa, el niño hace todo lo que puede para esconder esos sentimientos, necesidades y recuerdos, hasta el punto de no volver a darse cuenta de su necesidad de relaciones. Este es el proceso de del ego y disociación.” Richard Erskine (Más allá de la empatía, 2012.)

Cuando una persona llega a la consulta con un trauma, es tarea del terapeuta construir un vínculo seguro y respetuoso para que sus defensas puedan bajar la guardia y de esta manera acceder al evento que quedo encapsulado y que se necesita integrar.

Trabajar sobre la relación terapéutica es fundamental en estos casos, incluso puede llevar varias sesiones antes de abordar el hecho traumático en sí y contactar con su “yo sano e íntegro”, que también existe, otorga la fuerza para mirar lo que fue doloroso.

El consultante debe sentirse acompañado con empatía, respeto y cuidado para poder sostener lo que va a revisar y para saber que esta vez, todo lo que vivió podrá ser validado y reconocido.

Para ello, el acompañamiento del terapeuta debe tener la presencia y compasión necesarias.

TRAUMA: DISOCIACIÓN, DOLOR Y BLOQUEOA través del contacto interno se toma consciencia del resentir, emociones, recuerdos y necesidades y el contacto externo implica un cambio rápido a la total consciencia de los eventos externos registrados en cada uno de los órganos sensoriales. Con el contacto se logra la disolución de la disociación y la integración consciente de los hechos.

Al trabajar con estados fragmentados del yo, nos encontraremos con partes que hay que darles su reconocimiento en el proceso, identificar cual es la función protectora que faltó en el pasado y que ellas cubren y negociar un nuevo lugar para ellas, en la medida de lo posible.

Cabe mencionar que en el tratamiento no sólo del trauma, sino de todo tipo de vivencia, los terapeutas no necesitamos saber detalles de lo vivido, simplemente que la persona tome contacto con las necesidades no satisfechas, emociones y en ningún caso vamos a tratar de forzar o engañar al cliente para que acceda rápidamente al evento en cuestión, ya que podríamos favorecer la retraumatización.

Diferentes disciplinas terapéuticas como la psicoterapia, constelaciones familiares, terapia integrativa, Descodificación Biológica y Brainspotting abordan con éxito el trauma, permitiendo así que las personas puedan tener una vida más completa.


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Aclaración: La Descodificación Biológica es un acompañamiento terapéutico complementario, no sustitutivo de ningún otro tratamiento médico, que el cliente escoge libremente como método terapéutico de acompañamiento emocional. Debe aclararse que La Escuela de Descodificación Biológica no da consejos médicos y no corresponde a los profesionales de las terapias naturales suspender tratamiento alguno o no seguir los consejos médicos.


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