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Cómo alcanzar tu bienestar emocional
29 Mar 2018

Cómo alcanzar tu bienestar emocional

¿Qué es bienestar emocional? Te lo pregunto a ti, compañero de camino, porque para cada uno puede tener un significado diferente. El bienestar emocional es una experiencia subjetiva de sentirse bien, en armonía y con tranquilidad. Es conseguir un equilibrio entre lo que se vive en el exterior y lo que anhela en el interior.

5 claves para alcanzar tu bienestar emocional

Para la OMS el bienestar emocional es:

Estado de ánimo en el cual la persona se da cuenta de sus propias aptitudes, puede afrontar las presiones normales de la vida, puede trabajar productiva y fructíferamente y es capaz de hacer una contribución a la comunidad.

Para mí, es poder vivir lo que nos presenta la vida y sentir lo que hay dentro del cuerpo, o sea de piel hacia adentro, pudiendo identificar el resultado tanto a nivel emocional como de sensaciones y sostenerlo hasta que pase. No significa estar todo el día contento ni estar todo el día intentando mantener a la bestia negra en el cajón, sino poder vivir todo siendo consciente de lo que está ocurriendo.

Seguramente mucha gente conoce lo que es sentirse triste por una separación, alegre por estar con gente querida, amorosa acariciando a su mascota, con miedo porque ha escuchado ruidos de noche que le han despertado o con enojo en el medio de una discusión. En algunos momentos nos sentimos cómodos y es agradable lo que se vive y en otros, es tal el malestar interior que quisiéramos abandonar el cuerpo y huir de la situación.

Seguramente muchos han podido comprobar que a veces las emociones desbordan la posibilidad de control y actuamos como si dentro tuviéramos un alienígena mientras permanecemos como observadores de la situación. Son los instantes en que estamos viviendo un atrapamiento reptiliano y hay corte absoluto con la razón.

Pero, ¿qué son las emociones?

Son un mecanismo regulador que usa el cerebro para decidir cuando algo es bueno o no o cuando algo permite o no la supervivencia y así poder organizarse para dar la mejor respuesta y conseguir el objetivo: vivir.

O sea que ¿las emociones son algo tan importante que han permitido la supervivencia? Sí.

Según el Diccionario de la Lengua Española una emoción es:

una alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa que va acompañada de cierta conmoción somática.

Cuando vivimos algo que nos gusta o que no lo hace, lo etiquetamos con un pensamiento e incluso lo matizamos con un sentimiento. Más profundo es donde se esconde ese movimiento interno que confirma que el estado de ánimo ha cambiado y aparece la emoción ligada a ese cambio en la manera sentir lo que se vive que catalogamos de agradable o desagradable, bueno o malo, positivo o negativo y que solo como acuerdo y para comprender que hablamos podemos decir que las vivencias que nos conectan con miedo, ira, rabia, enojo, enfado, tristeza, alegría y amor. Todas ellas tienen un recuerdo asociado a distintas reacciones dentro del cuerpo.

Para evaluar, imaginar, planear, pensar, calcular, decidir o razonar tenemos la zona frontal en nuestro cerebro o neocórtex que nos ayuda a tomar decisiones lentas, “pensadas”.

Por otro lado, cuando la decisión se tiene que tomar rápido para salvar la vida, por ejemplo cuando un coche se acerca rápido en direccion a donde estamos la respuesta tiene que ser automática y para ello contamos con un maravilloso sistema arcaico de supervivencia que da la respuesta teniendo en cuenta todo lo que vivieron los que nos antecedieron en el camino de la vida. La mente emocional trae información desde nuestros ancestros, de la vida de los padres y de toda nuestra historia. Por eso contamos con dos mentes, una racional y otra emocional. Cuando ambos sistemas se coordinan, nuestra vida afectiva y relacional funciona bien.

Si alguna de las dos mentes tira más, la otra quedará anulada y ahí se presenta un desajuste en la persona. Si está más presente la mente racional nos mostraremos fríos, duros, calculadores, insensibles, rígidos e incluso poco humanos, y, por ejemplo, al hablar lo haremos describiendo desde el exterior y no desde lo que sentimos. A menudo explicamos lo que sentimos desde lo racional. Es cuando usamos los sentimientos que es lo que se piensa de lo que se siente, por ejemplo, poniendo un “me siento” frustrado, engañado, amargado, furioso, afectado, fracasado, inútil, es lastimoso, inmoral, desalentado, dolido, entristecido, apenado, desviado, descarriado, perturbado, etc. Son descripciones o formas de etiquetar el Estado afectivo del ánimo. Están alejadas del verdadero sentir interior a nivel emocional.

-Me siento solo.
-Yo también, sentarse es fácil.

Por otro lado, si solo se activa la mente emocional el resultado puede ser que vivamos con un tono de hipersensibilidad pasando la mayor parte del tiempo enfadados, tristes, rabiosos, gritando por cualquier cosa, reaccionando de forma exagerada o mal cada vez que otro opina distinto o hace algo que no gusta. Como ejemplo, un niño muy listo que se enfada y se frustra cuando algo no es como él quería, no puede aprender. Bajo estrés el aprendizaje no se consigue. También ocurre cuando algo del exterior nos desestabiliza, por ejemplo, estamos con una persona que no nos acaba de caer bien. El mensaje que le damos al cerebro arcaico es que se mantenga en alerta, que hay un peligro. No se puede relajar porque para nuestro cerebro reptiliano es igual a peligro de muerte, aunque estemos tomando un café sentados cómodamente en una preciosa butaca de piel. Hay situaciones que se viven desde la inseguridad y las emociones nos mantienen en alerta recordándonos que no bajemos la guardia.

Reconocer estados emocionales es diferenciar lo mental de lo emocional. Vivimos a diario situaciones que nos pueden desestabilizar pero que no siempre lo consiguen. ¿Qué ha pasado? Que algunas veces repercute en nuestra historia y otras no.

Descodificando estos programas la persona deja de reaccionar de forma automática e involuntaria. Sanado el pasado se puede vivir el presente cada vez más limpio.

La emoción se vive en tiempo presente. Para el inconsciente el tiempo no existe.

Compartimos aquí la videoconferencia presentada por Ángeles sobre el Bienestar Emocional:

© Escuela de Descodificación Biológica Original 2018 – Todos los derechos reservados.

Aclaración: La Descodificación Biológica es un acompañamiento terapéutico complementario, no sustitutivo de ningún otro tratamiento médico, que el cliente escoge libremente como método terapéutico de acompañamiento emocional. Debe aclararse que La Escuela de Descodificación Biológica no da consejos médicos y no corresponde a los profesionales de las terapias naturales suspender tratamiento alguno o no seguir los consejos médicos.


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Docente: Ángeles Wolder
Fecha de Inicio: 13 de Junio del 2017

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2 Respuestas

  1. Andrea
    Andrea

    Un gran trabajo lograr el equilibrio entre ambos hemisferios … Gracias x la introducción a la presentación del video, logré conectarme a verlo en directo unos minutos enseguida de haber comenzado y me la había perdido, pero recuperé mi bocado en este mismo momento. Excelente y muy esclarecedor como siempre. Nuevamente gracias x existir y brindarnos la oportunidad de crecer, creciendo. Con cariño, Andrea.

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